El partido de ayer fue la lección de cómo se saca un juego con todo en contra, el público, la lluvia, el marcador, además que el Bóer dejó una enseñanza importante como fue nunca perder la fe. El mánager Ronald Tiffer fue uno de los que nunca la perdió. “Yo los vi a mis muchachos y estaban preocupados cuando el partido ya era oficial, perdíamos 4-2 y la lluvia empezaba a caer, pero les dije que Dios no nos iba a abandonar, nunca perdí la fe y les levanté el ánimo”, y así ocurrió, en el octavo episodio, con las gotas de lluvia mojando el césped, el Bóer hizo erupción, 11 carreras que definieron el juego, para terminar 14-7 y disputar hoy a las 6:00 p.m. en el Estadio Nacional el desenlace de la serie.

El primer jonrón del juego fue para Javier Robles en el quinto inning a Armando Montenegro, luego en el octavo Jordan Pavón con uno abordo conectó el segundo que puso el juego 6-4, rompiendo el hielo, posteriormente llegó el tablazo de Edgard Montiel con las bases llenas frente a Rigoberto Martínez y por si fuera poco, Janior Montes colocó la cereza del pastel. El bateo respondió en su totalidad y el líder de staff Róger Marín estuvo siempre al frente, a pesar de las amenazas de anotaciones, el derecho soportó las embestidas y se consagró como el ganador del partido.

El Bóer está más vivo que nunca y hoy busca el cupo para la final con Elvin García en la colina frente a Wilder Rayo de Matagalpa. 

Imagen tomada del diario La Prensa/Jader Flores

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¿Qué hubiera pasado si la regla se fuera cumplido y en el tercer episodio Armando Montenegro hubiera salido del partido? Anoche en el tercer encuentro de la semifinal, Matagalpa falló con su coach de pitcheo Rommel Velásquez al entrar a platicar con su lanzador Armando Montenegro y cuando se dirigía a salir del campo, regresó al montículo a dar unas últimas indicaciones, eso ocurrió cuando el Bóer lo estaba atacando, tras imparable de Sandy Moreno y la base por bolas de Bismarck Rivera, de inmediato el mánager Ronald Tiffer, demostrando sus conocimientos de las reglas del beisbol reclamó que debía salir el lanzador del partido y ahí es donde ocurrió el error del tamaño del Everest de los árbitros, al reunirse y continuar el encuentro como si nada hubiera pasado.

Tiffer jugó el desafío bajo protesta por la violación al reglamente. Al Bóer lo apoya el reglamento internacional del beisbol y el sistema de competencia que rige al Campeonato de Beisbol Superior. Según la reglas oficial del beisbol internacional, en el artículo 8 inciso D, “Se considera que un entrenador o guía ha terminado su visita al montículo cuando sale del círculo de 18 pies (5,48 metros) que rodea la goma de lanzar”, tomando como referencia la regla, el reclamo del mánager está en lo correcto y en el sistema de Competencia que rige el Campeonato en el artículo 45 indica: “En caso que una protesta por violación arbitral a las Reglas Oficiales, al Reglamento General y al Sistema de Competencia del Campeonato, sea debidamente comprobada por la CNBS, el Árbitro o los Árbitros infractor(es) será(n) sancionado(s) conforme lo establecido por la CNBS, y se programará la continuación del juego a partir de la situación que dio origen a la infracción”.

Y todavía por si existía alguna duda, el Canal 13 se encargó de repetirlo en diferentes ocasiones, demostrando así el error de los árbitros al continuar el encuentro sin pestañeo. Ahora falta el pronunciamiento de la Comisión Nicaragüense del Beisbol, la cual dará veredicto a la protesta en las próximas horas, después de una reunión.

El partido finalizó 7-5 a favor de Matagalpa, por el Bóer destacó Edgar Montiel con un vuelacerca y Elvin García se fajó desde la colina.  La serie en teoría está 2-1 vinculada a los norteños, a la espera del pronunciamiento oficial.

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Juntos todos somos más fuerte. Anoche el Estadio Nacional Denis Martínez albergó a más de 5,000 personas y el Bóer reaccionó de manera aplastante frente a Matagalpa, quienes cayeron sin contemplación por nocaut 10-0 en el cierre del séptimo episodio, desplegando una artillería de 12 imparables, y Braulio Silva sin permitir concesiones, lanzó un duelo completo sin permitir carreras  e impresionó el dominio al permitir solamente cuatro imparables a una artillería respetada como la de los matagalpinos.

La explosividad de Javier Robles siguió intacta al conectar tres imparables en cuatro turnos, mientras que Sandy Moreno y Bismarck Rivera respaldaron al Bóer con dos imparables cada uno en tres turnos, además de la importancia de un hombre como Winston Dávila, quien ha demostrado buen tiro de home a segunda y pasa por un buen momentos, anoche conectó dos imparables en cuatro turnos con un doble y una anotada.

Por la manera focalizada que empezó Silva en la colina fue tomando confianza hasta el punto que olvidó que no era líder de staff pero actuó como tal. Mientras que por Matagalpa sucumbió Berman Espinoza al igual que Cairo Murillo y el temible Elvin Orozco de otros años.  La motivación capitalina quedó en su máximo esplendor y se espera que hoy continúe el despliegue de batazos, una sinfonía capaz de desforrar cualquier pelota y a castigar a todo tipo de lanzador, el Bóer  golpeó primero.

A propósito de la victoria arrolladora los dos diarios más importantes de este país elogiaron a la tropa capitalina:

El Bóer no anduvo por las ramas. Golpeó directo al corazón del Matagalpa y le asestó un nocaut 10-0 en el primer duelo de la serie semifinal, jugado ayer sobre un magnífico escenario, levantado por el entusiasmo de sus seguidores”, escribió el editor de deportes del diario La Prensa, Edgar Rodríguez, entretanto El Nuevo Diario en su sección deportiva Pasión relató esto: “Tanto castigo parecía suficiente, pero el picheo de Matagalpa fue tan vulnerable y la ofensiva del Bóer tan oportuna, que el juego se acabó por nocaut. Con las bases llenas y  dos outs en la pizarra, Bismarck Rivera conectó el imparable que remolcó las dos últimas carreras de los Indios, dejando tendidos y humillados a los Indígenas y haciendo explotar de júbilo a la multitud que se citó en el coloso de la capital”.

Lo que sería la segunda victoria para el conjunto del Bóer, terminó siendo una derrota dolorosa. Duele perder de esa manera, cuando se tuvo el domino del juego y encima en el marcador en todo instante, con una apertura fenomenal de Róger Marín, mientras se vislumbraba una blanqueada, pero en el beisbol la regla de oro es no celebrar hasta caer el out 27. Matagalpa ripostó por el descontrol de los relevistas tras la salida de Marín y se perdió 3-2 en Matagalpa, ahora la serie llega este miércoles al Estadio Nacional, donde los boeristas juntos somos más fuertes y se tratará de colocarnos otra vez al frente.

En el propio primer episodio el conjunto del Bóer le dio tranquilidad al líder de staff Róger Marín, atacando al abridor Wilder Rayo. Tras imparable de Kenni Alegría, Edgard Montiel respondió con otro hit, lo cual facilitó que Alegría se moviera hasta la tercera base y posteriormente Juan Carlos Urbina, hizo lo que mejor sabe hacer: empujar carreras. Logró poner al Bóer 1-0 con un elevado de sacrificio.

Después que los episodios pasaban rápidamente, tras el dominio de Marín y Rayo, el Bóer atacó nuevamente en el octavo inning, tras un hit de Bismarck Rivera, sacrificio de Javier Robles, un out productivo de Alegría que lo envió a la tercera y aprovechando un wild Pitch anotó sin problemas, pero el Bóer seguía su línea de ataque. Montiel respondió y tras batazo complicado de Urbina al jardín derecho, Montiel se fue hacia el home plate, donde fue puesto out, quedó cerca la Tribu en anotador su tercera carrera.

En el tramo final del juego, cuando Marín se había complicado con bases llenas y sin out, sorprendentemente logró sobrevivir y el mánager Ronald Tiffer le dio la confianza de seguir. Y eso motivó a Marín, quien salió del hoyo intacto, dominando a Ariel Rayo y luego haciendo bateador para doble play a Fausto Suárez.

Luego llegó lo doloroso. Tras una base por bolas a Emilio Villegas e imparable de Martín Espinoza, Tiffer decidió que era todo para Marín, quien salía con el juego ganado 2-0, dejando dos corredores sobre las bases. Fulvio Delgado tomó la pelota y tras un sacrificio de Omar Herrera, quedando todos safe, cedió base por bolas a Everth Andino, el duelo estaba 2-1 y llegó al rescate Juan Serrano, quien complicó la situación brindando otra base por bolas a Jhonny Trewin, empatando el desafío y luego apareció el batazo de Marvin Treminio que detuvo Sandy Moreno, pero ya no había forma de detener al corredor Omar Herrera, con la carrera de la victoria 3-2.

Para este miércoles se espera que salga Armando Montenegro por Matagalpa y Elvin García por el Bóer.

 

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¿Ustedes lo sintieron en el Estadio Nacional, lo vieron en la televisión, lo escucharon en la radio o se lo comentaron en las redes? El Bóer eliminó al Rivas y se instaló en semifinales.  Edgard Montiel acabó con el suspenso de estar debajo en el marcador 1-0 y en el quinto episodio rompió el hielo, destrozó el talón de Aquiles del Bóer que estaba siendo los lanzamientos rompientes, los cuales estaban dominando al bateo Indio, debido al excelente empleo por parte de Marlon Altamirano, quien evitó que en innings anteriores que la Tribu empatara. Sin embargo fue en ese quinto episodio cuando el indio gritó, el Bóer despertó con el jonrón de dos carreras de Montiel en lo más largo del coloso, partió el campo en dos y puso a vibrar a las más de 3,000 personas anoche en el parque capitalino.

La Tribu consiguió una sólida victoria 7-1 ante el guerrillero equipo rivense, quien peleó sin cuartel. Una gran decisión del mánager Ronald Tiffer al mantener su convicción de abrir el encuentro con Elvin García, el zurdo esteliano. Por más que lo criticaron, actuó como alguien que confía y tiene el control de la situación y de sus ideas, y el muchacho respondió, seis entradas y un tercio para una carrera, fue de menos a más, al punto de iniciar del tamaño de una hormiga por las amenazas del bateo sureño y terminó como un dinosaurio acorralando a los jóvenes rivenses.

Antes de la erupción del Vesubio capitalino en el quinto inning, el Bóer preocupaba porque colocaba en todo momento a corredores sobre las almohadillas y no existía ese bateo de empujo, el mismo que había sobrado durante la temporada regular, sin embargo el jonrón de Montiel, quien terminó siendo el jugador decisivo del juego, cambió el panorama por completo, fue como si el equipo recibió una píldora de activación de lo que debían ser, ese conjunto destructor, sin piedad en el bateo y fuertes con el pitcheo. Juan Carlos Urbina aportó con un doble, Javier Robles siguió con su ritmo frenético peleando por ser el Más Valioso, Winston Dávila demostró su músculo con tres hits en cuatro turnos y dos de ellos dobles.

Ahora el Bóer espera al ganador de esta noche entre León y Matagalpa. 

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